martes, 9 de noviembre de 2010

Un tesoro por descubrir: mi familia

Pbro. Lic. Martín Ortega Banda

Hoy en nuestros días la gente busca algo que le permita ser feliz en la vida. Unos piensan que con tener un buen empleo o negocio que le de buenas ganancias económicas podrá tener paz y tranquilidad en su vida personal o laboral. Sin embargo, nos damos cuenta que muchas personas lo tienen y no son felices. Al contrario tienen mas preocupaciones buscando proteger ese capital que tanto sacrificio les ha costado. Ya que la inseguridad pública va en aumento y un lugar seguro cada vez es más difícil de encontrar. Otras personas le dan importancia a la salud y sobre todo si han salido de una enfermedad o simplemente quieren perder peso o cuidar su buena figura corporal. Hay quienes invierten grandes cantidades de dinero y de tiempo en verse bellos para así ganar la aprobación de los otros y conseguir sus metas en la vida. Otros valoran mucho  a sus hijos de tal modo que los cuidan dándoles cosas o darles una sobre protección. Los ejemplos para identificar ¿Dónde está mi tesoro? Son muchos,  bastaría con responder sinceramente la siguiente pregunta y reflexionar un poco en silencio para ser lo mas preciso posible.

REFLEXIONA
¿Qué es lo que más valoro? Ejemplos: Mi trabajo, la salud, el dinero, mis papás, mis hijos, hermanos, amigos, escuela, etc..

¿DÓNDE ESTÁ MI TESORO?
Después de identificar que cosas estoy valorando en mi presente. Vayamos a las siguientes preguntas que nos ayudaran a ver el fondo de mis predilecciones, es decir,  los motivos que me inclinan a ir hacia ellos. Todas las personas en este mundo tenemos un interés o un motivo por el cual realizamos todos los días ciertas actividades. Y van a depender con que gusto las lleve a cabo si la motivación es fuerte o débil. Por ejemplo. Si en mi trabajo me van a pagar una comisión muy buena por cada cliente que convenza para que compre cierto producto entonces le voy a poner muchas ganas por alcanzarlo. O si mi supervisor me esta observando muy de cerca durante el turno de trabajo, tal vez tenga que hacer las cosas mejor pero con un poco o un mucho de presión. EL joven que poda el pasto de su casa con mucha alegría porque sus padres le darán el permiso de salir con sus amigos de vacaciones a la playa. Sin lugar a dudas que, la motivación es fundamental en mi diario vivir. Cuando valoramos  las cosas que hacemos es porque somos conscientes de que son importantes para nosotros porque nos dan algo en lo concreto. Se puede ganar mucho dinero, prestigio, aprobación de los demás, placer, me hacen sentirme bien conmigo mismo y sobre todo que me pueden ayudar a ser mejor persona. Nos podemos dar cuenta si nos preguntamos con sinceridad y, luego las hacemos conscientes para ver con objetividad estas motivaciones personales que se encuentran en el fondo de nuestras actividades. Reflexionemos ayudados con estas preguntas a nivel personal.

REFLEXIONA
¿Por qué las valoro? ¿Me dan algo? ¿Producen placer? ¿Soy mejor persona? ¿Me hacen sentirme satisfecho? ¿Soy más querido?

En la vida tenemos que darnos cuenta ¿Dónde está actualmente lo que considero mi tesoro?; pero el verdadero, es decir, aquel que realmente me hace ser feliz. Ese es el criterio lo que en verdad me hace ser feliz, dichoso en mi vida actual. Realmente no todo lo que brilla es oro y las apariencias engañan, de tal modo que en ocasiones experimentamos dolorosamente una desilusión. Por eso hemos de probar si aquello que consideramos como nuestro tesoro lo es en realidad. Puedes preguntarte si lo que más valoras en la actualidad te hace experimentarte como una persona realizada y feliz. Si no logras aclararlo de momento, entonces vale la pena que te preguntes con honestidad y llegues a declararlo con certeza porque de otro modo dejaras pasar el tiempo y tal vez ese tesoro no es mas que un engaño que ocupa tu mente y tus energías que te llevaran al vacío y a la frustración total. Si tú quieres puedes despertar ahora. Intentarlo vale la pena.

REFLEXIONA
¿Cómo puedo saber que es mi verdadero tesoro? ¿Por qué no todo lo que  brilla es oro? ¿Por qué a veces las apariencias engañan?

Comunicado del Sr. Obispo por la paz

Asunto: ORACION POR LA PAZ

A TODOS LOS SACERDOTES, DIÁCONOS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, SEMINARISTAS,
MOVIMIENTOS Y ASOCIACIONES LAICALES, DIRECTORES DE LOS COLEGIOS Y
 A TODOS LOS FIELES DISCÍPULOS  MISIONEROS DE LA DIÓCESIS DE MATAMOROS.

Les saludo a todos, deseándoles gracia y paz en el Señor.
 Todos estamos consientes de la fuerte y difícil situación que estamos viviendo en estos últimos días y hemos sido testigos del recrudecimiento de la violencia en nuestra diócesis y que es producto de la falta de valores que impera en nuestra sociedad actual. Ante esta situación la Iglesia continúa en pie y se mantiene animando a sus comunidades a que sigan perseverando en la oración por la paz que es tan necesaria.

Mi invitación es a que continuemos elevando nuestras oraciones a Dios, a través de las diversas iniciativas que se han implementado en la diócesis, para que esta situación pase pronto; los invito a que en todas nuestras eucaristías tengamos presente esta intención: sigamos impulsando el rezo del Angelus por la paz, todos los días a las 12:00 MD, ofrezcamos el rezo del Santo Rosario por la paz, ya sea en los templos o en los lugares donde el peligro este muy latente y también desde los propios hogares en la unidad de la familia.

Tengamos puesta nuestra esperanza firme en Dios, sabiendo que con su ayuda todo esto tiene un camino de solución, alzando la voz como el salmista que dice: “Dios es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda siempre pronta en los peligros.” (Sal. 46,2). Encomendemos la Diócesis a la Virgen María en su advocación, Reina de la Paz y Nuestra Señora del Refugio de pecadores, para que nos proteja y nos ayude a ser promotores y constructores de la paz desde el lugar en donde estemos. ¡María, Reina de la paz, ruega por nosotros!

En la Sede Episcopal de H. Matamoros de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, Tamaulipas, a los 9 días del mes de noviembre de 2010, año de la Renovación Parroquial.

Faustino Armendáriz Jiménez
IV Obispo de Matamoros