martes, 25 de enero de 2011

Obediencia y diálogo con los Pastores

De las obligaciones y derechos de todos los fieles
Pbro. Felipe M. Arteaga Becerra
Estudiante de Derecho Canónico, Universidad de Navarra (España)


El canon 212 en sus tres parágrafos hace referencia a la relación entre los fieles y la autoridad jerárquica (también el c. 213, que veremos más adelante), a saber:

Deber de obediencia a los Pastores: “Los fieles, conscientes de su propia responsabilidad, están obligados a seguir, por obediencia cristiana, todo aquello que los Pastores sagrados, en cuanto representantes de Cristo, declaran como maestros de la fe o establecen como rectores de la Iglesia” (c. 212 §1). Forma parte del deber de comunión, y se fundamenta en la constitución jerárquica de la Iglesia, querida por Dios. Como obligación jurídica, solo es exigible respecto de los Pastores propios (con potestad sobre esos fieles) cuando lo que enseñan o mandan entra en el ámbito legítimo de sus competencias. Fuera de ese marco, puede ser frecuente que haya al menos un deber moral de obedecer, aunque no exista una obligación jurídica. Es decir, hace referencia al deber que tienen los fieles de aceptar el parecer de los obispos en materia de fe y costumbres, y de obedecer sus mandados en todo aquello que concierne al oficio de los obispos de enseñar y de regir (Para profundizar leer Concilio Vaticano II,  Const. Lumen Gentium nn. 25, 27 y 37)

Derecho de petición: “Los fieles tienen derecho a manifestar a los Pastores de la Iglesia sus necesidades, principalmente las espirituales, y sus deseos” (c. 212 §2). La potestad de la Jerarquía tiene una esencial misión de servicio; de ahí que forme parte de su cometido no solo mandar lo necesario para el bien común, sino también atender a las necesidades, dificultades o deseos de los fieles, especialmente en relación con su vocación a la santidad y con la vida de la Iglesia. En este derecho de petición que tienen los fieles de exponer sus necesidades y deseos  a la Jerarquía eclesiástica, comporta al menos el deber de los Pastores de recibir, estudiar y responder en lo posible a las peticiones de los fieles que tienen encomendados; pero no implica la obligación de otorgar lo pedido, salvo que se pida algo a lo que se tiene estricto derecho, en cuyo caso ya no sería una simple petición (ver, Const. Lumen Gentium nn. 37)

Derecho de opinión: “Tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestar a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los Pastores y habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas” (c. 212 §3). Este derecho se apoya en el correspondiente derecho natural (derecho a la libertad de expresión) y, de manera próxima, en la corresponsabilidad de todos los fieles en la misión de la Iglesia. Esto explica que expresar la propia opinión, a la Jerarquía o a los demás fieles, «sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia», pueda constituir un deber –al menos moral- para ellos, según el conocimiento, competencia y prestigio que tengan.

Un límite absoluto de este derecho de opinión es el marcado por la «integridad de la fe y las costumbres»: no cabe alegar el derecho de opinión para contradecir al Magisterio auténtico en materia de fe o de moral. Dentro de esos límites, la «utilidad común» y la «dignidad de las personas», en particular «la reverencia hacia los Pastores», son condiciones para su recto ejercicio. Es decir, habrá de tenerse presente ese espíritu de comunión con la Iglesia para manifestar la propia opinión, de modo constructivo y sin provocar escándalo en los demás fieles.

Continuará…

lunes, 17 de enero de 2011

Semana de oración de la unidad de los cristianos 2011

DEL 18 AL 25 DE ENERO

Entre la fiesta de san Pedro y la conversión de san Pablo celebramos tradicionalmente la Semana de oración por la unidad de los cristianos.



Texto bíblico (Hch 2, 42-47)
Todos se mantenían constantes a la hora de escuchar la enseñanza de los apóstoles, de compartir lo que tenían, de celebrar la cena del Señor y de participar en la oración (...). En cuanto a los creyentes, vivían todos de mutuo acuerdo y todo lo compartían. Hasta vendían las propiedades y bienes, y repartían el dinero entre todos según la necesidad de cada cual. A diario acudían al Templo con constancia y en íntima armonía, celebraban en familia la cena del Señor y compartían juntos el alimento con sencillez y alegría sinceras.

Biblia traducción interconfesional (Madrid 2008)

La Iglesia de Jerusalén, ayer, hoy y mañana

Hace dos mil años, los primeros discípulos de Cristo reunidos en Jerusalén tuvieron la experiencia de la efusión del Espíritu Santo en Pentecostés. Los cristianos de siempre y de todo lugar ven en este acontecimiento el origen de su comunidad de fieles, llamados a proclamar juntos a Jesucristo como Señor y Salvador.

No es difícil constatar que la situación de los primeros cristianos de la Ciudad Santa se vincula hoy a la Iglesia de Jerusalén. La comunidad actual conoce muchas alegrías y sufrimientos que fueron las de la Iglesia primitiva: sus injusticias y desigualdades, sus divisiones, y también su fiel perseverancia y su consideración de una unidad mayor entre los cristianos.

Las Iglesias de Jerusalén nos hacen actualmente entrever lo que significa luchar por la unidad, incluso en las grandes dificultades. Nos muestran que la llamada a la unidad puede ir bien más allá de las palabras y orientarnos de verdad hacia un futuro que nos haga anticipar la Jerusalén celestial y contribuir a su construcción.

Los temas del Octavario

El día primero sitúa los orígenes de la Iglesia madre de Jerusalén y se muestra claramente la continuidad con la Iglesia extendida hoy a través del mundo. Nos recuerda el valor de la Iglesia primitiva que daba fielmente testimonio a la verdad.

El día segundo recuerda que la primera comunidad reunida en Pentecostés se componía de orígenes muy distintos, y que, de la misma manera, se encuentran hoy en la Iglesia de Jerusalén una gran diversidad de tradiciones cristianas.

El día tercero presta atención al aspecto más fundamental de la unidad: la Palabra de Dios comunicada a partir de la enseñanza de los apóstoles.

El día cuarto insiste sobre la participación. Sobre el método de los primeros cristianos que ponían todo en común, la Iglesia de Jerusalén pide a todos sus hermanos y hermanas de la Iglesia compartir sus bienes y sus preocupaciones en la alegría y la generosidad de corazón.

El día quinto se refiere al tercer aspecto de la unidad: la fracción de pan, que nos reúne en la esperanza. Nuestra unidad se extiende más allá de la santa comunión; debe implicar una actitud correcta en cuanto a la vida moral, a la persona humana y al conjunto de la comunidad.

El día sexto presenta la cuarta característica de la unidad; como la Iglesia de Jerusalén, sacamos nuestra fuerza del tiempo que pasamos orando. Nuestro Padre, muy especialmente, nos llama a todos, débiles o fuertes a trabajar juntos por la justicia, la paz y la unidad para que venga el reino de Dios.

El día séptimo nos lleva más allá de estos cuatro elementos de unidad: la Iglesia de Jerusalén proclama la resurrección, incluso mientras aguanta el sufrimiento de la cruz. La resurrección de Jesús es para los cristianos de la Jerusalén actual una esperanza y una fuerza que les hace capaces de seguir siendo constantes en su testimonio, y de trabajar por la libertad y la paz.

El día octavo concluye el planteamiento sobre una llamada hecha por las Iglesias de Jerusalén en favor de un servicio más extenso: el de la reconciliación. Aunque los cristianos llegasen a la unidad entre ellos, no habrán acabado su trabajo, ya que ellos mismos deben reconciliarse con otros.

El tema de cada día se ha elegido no solamente para recordarnos la historia de la Iglesia primitiva, sino también para que las experiencias de los cristianos de la Jerusalén actual estén presentes espiritualmente, y nos inviten a reflexionar a todos sobre la manera en que podemos aprovechar en nuestras comunidades cristianas locales este tipo de experiencia.

Durante este planteamiento de ocho días, los cristianos de Jerusalén nos invitan a proclamar y a testimoniar que la unidad nos hará capaces de triunfar juntos sobre el mal, no sólo en Jerusalén, sino por todas partes del mundo.

viernes, 14 de enero de 2011

Peregrinación a la montaña de Cristo Rey

¡Cristo Rey! ¡Cristo Rey! ¡Cristo... Rey, Rey, Rey!
Peregrinación a la montaña de Cristo Rey

Eduardo Santos
Movimiento Testimonio y Esperanza


Cada año los jóvenes del Movimiento Testimonio y Esperanza realizan la Peregrinación más importante de México a nivel juvenil, en donde miles de jóvenes de todas las partes del País se reúnen por una causa, la de adorar a Cristo Rey de la Paz.

Este encuentro tiene lugar en la Montaña de Cristo Rey en Silao, Guanajuato, centro geográfico y corazón de nuestro país. De esta misma manera, los jóvenes queremos que Cristo Rey de la Paz se convierta en el centro de nuestras vidas. No obstante, la peregrinación no se convierte en algo monótono, pues los motivos son muchos, como las necesidades que la sociedad actualmente nos reclama y el llamado incesante de la Iglesia a construir la civilización del amor.



Este año tenemos varias causas que como jóvenes nos inquietan; conociendo que nuestra mirada debe estar fija en el cielo y nuestros pies firmes en el suelo estamos convencidos de que podemos alcanzarlas. La primera de ellas es la respuesta al llamado particular que hace a todos los jóvenes S.S. Benedicto XVI para encontrarse en la Jornada Mundial de la Juventud, bajo el lema: Arraigados y Edificados en Cristo, Firmes en la Fe. Y la segunda es la construcción de una verdadera civilización del amor fundada en nuestra fe y en la búsqueda incesante de la paz. Así, la XXVIII Peregrinación Nacional Juvenil lleva como lema: “Firmes en la Fe, Alcanzamos la Paz”.

Los jóvenes católicos queremos alcanzar la paz por medio del compromiso con nuestra patria y con Dios, para que así, nuestra fe tenga acciones concretas en la defensa de valores universales. La presencia de la Virgen de Guadalupe en México, madre y protectora que acompaña nuestra lucha hacia el encuentro de la verdadera paz en México.

La cita sera el próximo Sábado 29 de Enero del 2011, a las 2 a.m. en el Valle Juan Pablo II, en Silao, Guanajuato y culminara con la Celebración Eucarística ese día a las 12 pm. El Movimiento Testimonio y Esperanza de la localidad de Reynosa citará a los peregrinos de la Diócesis de Matamoros el 28 de Enero a las 12 pm en la Parroquia San Judas Tadeo en la Cd. Reynosa, Tam. Para estar de vuelta a mas tardar el 30 de Enero las 5 pm al mismo lugar de partida. El costo de la inscripción por peregrino es de $650 pesos en la Parroquia de San Judas Tadeo (899) 924-0836, 923-8838 (Reynosa).  Pueden visitar la página del Movimiento que tiene como dirección www.testimonioyesperanza.com

¡Te esperamos!

San Francisco de Sales

Enero 24
San Francisco de Sales
obispo, doctor de la Iglesia y patrono de los periodistas

Fue el Papa Pío XI quien declaró, en el primer cuarto del siglo XX, patrono de los periodistas a San Francisco de Sales, Obispo francés del siglo XVII. San Francisco de Sales escribió más de 30.000 cartas, con ágil y fresco estilo literario -hoy diríamos periodístico-, en las que sobresalió como espléndido comunicador de valores e introdujo la praxis de dirigirse a sus fieles mediante unas hojas u octavillas -como precedente de los modernos medios de comunicación-, que distribuía por los hogares.

Escritor, fundador e inspirador

"Introducción a la vida devota", también llamado "Filotea", "Las controversias" y "Tratado de amor de Dios" fueron sus tres grandes obras. Francisco de Sales fue también fundador religioso con la Orden de la Visitación, monjas contemplativas popularmente conocidas como las Salesas.

Tres siglos y medio después, San Juan Bosco, al fundar su Congregación Religiosa, se inspirará en San Francisco Sales, a quien pondrá como modelo y protector de su Sociedad de Don Bosco. De ahí, el nombre con que son conocidos: "Salesianos"

El 28 de diciembre de 1622, con 55 años de edad, San Francisco de Sales fallecía, extenuado, en Lyon. "Llega la tarde y el día va declinando..." fueron sus últimas palabras. El Papa León XIII lo declaró doctor de la Iglesia en 1887, y Pío XI, en 1926, patrono de los periodistas y escritores católicos.

El perfil de San Francisco de Sales

Dotado de grandes aptitudes comunicativas y dotes psicológicas para conocer y acompañar a las personas, sus escritos y predicaciones sobresalían por su adaptación a los fieles, por su sencillez y profundidad, por su estilo literario pulido, cuidado y hermoso, por su excelente magisterio.

Tres siglos y medio después de su muerte, Francisco de Sales es un modelo para toda la Iglesia y para la sociedad. Su actualidad estriba en el testimonio de su vida y ministerio y en la interpelación de sus métodos y caminos evangelizadores. Es un santo moderno, que nos recuerda la primacía del amor de Dios y la necesidad de transmitirlo a los demás a través de la sencillez, la alegría, la dulzura y la paz y mediante todos los medios posibles a nuestro alcance.

La Comunicación en Familia

Pbro. Lic. Martín Ortega Banda
Coordinador de la Pastoral Familiar

La familia es una comunidad de personas en donde se constituyen un conjunto de relaciones interpersonales, entre esposos, entre padres e hijos, entre hermanos; relaciones que tienen su fundamento por el amor. Su primer cometido es el de vivir fielmente la realidad de la comunión con el empeño de desarrollar una auténtica comunidad. “Sin el amor la familia no es una comunidad de personas, así también sin el amor la familia no puede vivir, crecer y perfeccionarse como comunidad de personas” (Familiaris Consortio 15). Uno de los ejes fundamentales sobre los que se cimientan las relaciones intrafamiliares y se cultiva el amor, es precisamente la comunicación.


Las familias están invitadas a formar un ambiente de seguridad y confianza para desarrollar los lazos emocionales entre los miembros de la familia y alcanzar la felicidad. La familia es el medio natural para encontrar ayuda, satisfaciendo muchas de nuestras necesidades, especialmente las emocionales y afectivas.  Cuando una familia aprende a comunicarse logra construir una relación sólida y  crea condiciones para que todos los miembros se sientan aceptados, importantes, en pocas palabras amados.
La comunicación es un proceso completo donde intervienen todos; es hablar y escuchar, tratar de comprender lo que se está comunicando. Se trasmite con palabras, comportamientos, actitudes y gestos.

Buen uso de la comunicación:
Una relación crece cuando los mensajes entre las personas son de aprecio, respeto y reconocimiento; se motivan, se sienten queridos y tomados en cuenta. Previenen y solucionan problemas;  se sienten muy unidos y que se quieren.

Mal uso de la comunicación:
Una relación se daña cuando los mensajes entre las personas son de desinterés, reproche, sarcasmo o desprecio; Porque ofende y lastima, es causa de distanciamiento, separación y ruptura entre las personas. Los intentos de comunicación generan nuevos conflictos; los integrantes no se sienten seguros ni apoyados. Produce distanciamiento y deterioro de las relaciones; produce desencanto, decepción y destruye el amor.

Papel de la comunicación.
Es el mejor mecanismo para desarrollar el entendimiento mutuo, es indispensable para mantener vivo el amor. Las personas se sienten bien consigo mismo porque: hacen contacto con la persona a quien aman; se sienten comprendidos y pueden expresar deseos, preocupaciones y sentimientos y pueden resolver los problemas normales de la relación, sin necesidad de agredirse ni ofenderse.

Los retos de la comunicación en la pareja.
La comunicación es el mejor mecanismo para desarrollar el entendimiento mutuo; es combustible indispensable para consolidar y acrecentar la relación, y mantener viva la llama del amor. Alimenta la autoestima, pues cualquier persona al sentirse escuchada y tomada en cuenta, se siente bien consigo misma. Si este proceso se da en ambos sentidos los integrantes de la familia se aprecian más a sí mismos y valoran más a sus familiares y sus relaciones entre sí.

martes, 11 de enero de 2011

Fin de semana vocacional en el Seminario

Pastoral Vocacional

Se invita a todos los jóvenes varones que tienen inquietud por conocer y profundizar la vocación sacerdotal a un fin de semana vocacional en las Instalacionees del Seminario diocesano, del viernes 14 al domingo 16 de enero del 2010.

"Señor, danos muchos y muy santos sacerdotes", es la plegaria que con fe se realiza en todas las Parroquias de la Diócesis teniendo como signo especial la Cruz Vocacional. Y para que el joven conozca, viva y comparta sus inquietudes por la vida sacerdotal, se invita a todos y cada uno para que viva un "fin de semana" como parte de un proceso para decidir si se desea ingresar al Seminario.

El Padre Martín Amaya, Coordinador diocesano de las acciones de la Pastoral Vocacional en la Diócesis, estará al frente de este encuentro, donde además de la oración, los temas y las diversas actividades deportivas se comparten testimonios de vida sobre el ser y quehacer del sacerdote en la vida actual.

En el así llamado fin de semana participan también los seminaristas, jóvenes que estando en formación en el Seminario, también comparten su proceso de vida en búsqueda de una plena decisión para abrazar el futuro Ministerio sacerdotal.

Sigamos en oración: "Señor, danos muchos y muy santos sacerdotes" e invitemos a nuestros jóvenes de entre nuestras familias, comunidades, escuelas y universidades para que vivan este tipo de experiencias de vida vocacional.

LUGAR: Seminario de Matamoros
FECHA Y HORA LLEGADA: viernes 14 de enero del 2011 a las 5 pm
SALIDA: domingo 16 de enero a las 12 pm
Donativo recuperación: 100. pesos MN

Requisitos: Disposición a vivir un encuentro dentro de las Instalaciones del Seminario; respetar el reglamento interno; ropa para estos días y útiles personales: sandalias, ropa deportiva, sábanas, almohada. Recomendación de algún sacerdote.

Seminario Menor