lunes, 27 de febrero de 2012

EL CLERO Y LA POLÍTICA (1)

Mons. Dr. Jorge Luis Roque Pérez

Un tema por demás importante en la Iglesia Católica es el de Evangelización y Política. Sin embargo, la idiosincrasia en México la ha marcado como un tabú, pues en la historia de nuestra Patria, pareciera que se enfrentaran el clero y nuestros políticos. El siglo XIX, donde se llevaron a cabo las Leyes de Reformas de Juárez, los famosos enfrentamientos entre liberales y conservadores, donde se ubicaba al clero entre los segundos; el triunfo de los liberales sobre los conservadores, donde se veía como una derrota para el clero. Toda una serie de antagonismo que más que beneficiar al pueblo mexicano, lo perjudicamos con este tipo de maniqueísmos: los buenos contra los malos.

Hoy queremos hacer un análisis concienzudo, donde presentemos con objetividad la importancia de la participación en política de todo ciudadano mexicano, incluyendo los clérigos mexicanos. Para esto nos apoyaremos en las leyes del país y las de la Iglesia. Se hará un recorrido histórico de nuestro país para tratar de entender los conflictos o tabúes que se fueron creando a través de los años y de ciertas coyunturas sociopolíticas hasta la legislación actual de México y de la Iglesia Católica en el mundo.

La finalidad es ir profundizando en los derechos y deberes de todo ciudadano mexicano, en donde podemos incluir a cualquier clérigo mexicano, pues no es un ciudadano de segunda por el hecho de ser clérigo. Además, en el presente hay que tomar en cuenta factores importantes como los derechos fundamentales del hombre y entre ellos el derecho de Libertad Religiosa y los derechos civiles de cualquier ciudadano.

Por último, conviene ir presentando, desde la perspectiva del Magisterio Eclesiástico Universal y Latinoamericano, las diversas posiciones frente a los pronunciamientos de los gobiernos en todo aquello que atañe al ser humano. Es decir, aquello que está contemplado en el anuncio del Evangelio, y que lo expresa así, una ley de la Iglesia (Cfr. c. 747, §2) que dice: «Compete siempre y en todo lugar a la Iglesia proclamar los principios morales, incluso los referentes al orden social, así como dar su juicio sobre cualesquiera asuntos humanos, en la medida en que lo exijan los derechos fundamentales de la persona humana o la salvación de las almas». Es decir, incluyendo en lo referente a cuestiones políticas que afectan al bien común. 

Continuaremos…

Jóvenes peregrinos


Pbro. Luis E. Buenrostro


Los pasados días del 27 al 29  de enero del presente año se llevó a cabo la XXIX peregrinación juvenil al cerro del Cubilete, en Silao, Guanajuato donde se encuentra el monumento a Cristo Rey. Por parte de la Diócesis fuimos de las ciudades de Matamoros, Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso y San Fernando, en coordinación de los Jóvenes del Movimiento Testimonio y Esperanza, así como de la Pastoral Juvenil. La estación de radio católica CRISTOENLINEA.COM estuvo presente  transmitiendo en vivo el evento.
Inició todo a partir de las 3:00 am  del sábado con animación, conciertos de música católica y luego a las 7: 00 am tuvimos la Hora Santa en donde todavía. A las 8:15 am se dio partida a la peregrinación hacia al monumento de Cristo Rey. Entre cantos, alegría y rezos fueron los jóvenes con un solo objetivo: rezar por la paz. El lema fue: “Cristo es nuestra paz”. A pesar del frio  había un rio de jóvenes, más de 30 mil, pero también se veían familias enteras.
Un ambiente de paz se respiraba y de fraternidad. En punto de las 12:00 pm dio inicio la misa en la ermita antes de llegar al monumento de Cristo Rey presidida por el Sr. Nuncio Apostólico Mons. Cristopher Pierre acompañado de sus hermanos obispos y sacerdotes.
Después de la celebración retomamos el camino hacia la punta del cerro. Sin duda alguna fue una experiencia basta, llena de espiritualidad.
Esperemos vernos el próximo año 2013.

III. EL PAPA, VICARIO DE CRISTO


ESTE ES EL TERCER TEMA SOBRE LA CATEQUESIS DE LA VISITA DEL PAPA A  MEXICO. LOS TEMAS ANTERIORES SE ENCUENTRAN EN LOS POST ANTERIORES EN ESTE MISMO BLOG. SEGUIREMOS CADA SEMANA CON UN TEMA NUEVO.
 

El Papa fortalecido con el Espíritu Santo, es Cristo que nos acompaña en nuestro peregrinar hacia nuestro Padre Dios.

VEMOS

Pregúntate o comenta con tus compañeros:
¿Qué materiales se necesitan para construir una casa?
¿Si ya tenemos el terreno cuáles son los pasos que hacemos para construirla?
¿Por qué crees que los cimientos son muy importantes?
¿En qué se parece nuestra Iglesia a una casa?
¿Quiénes serían los materiales que la construyen?
¿Quiénes serían los cimientos?
¿Quién sería la primera piedra?

PENSAMOS

Decimos que el Papa es el Vicario de Cristo. Es necesario que entendamos bien lo que significa tal título. La palabra Vicario viene del latín: el que hace las veces de, el que actúa en lugar de. 

Sabemos que el primer y principal fundamento de la Iglesia es Jesucristo, no hay otro Salvador sino Él, que merece todo el poder y la gloria. “Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos y en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre” (Flp 2,10-11).

Sin embargo, Jesús como verdadero hombre, sabía que su misión en la tierra estaba limitada por su humanidad, aunque como verdadero Dios tenía el poder de permanecer siempre entre nosotros. “Y he aquí que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20). 

Para estar con nosotros siempre como Él nos prometió envió al Espíritu desde el seno del Padre. El Espíritu Santo, es quien vivifica y hace presente a Jesucristo hasta el fin del mundo, así continúa guiando a su Iglesia hasta la consumación de los tiempos. Este mismo Espíritu, habita en nosotros para que Cristo siga actuando en cada persona y en toda la comunidad. La Iglesia es la comunidad del Espíritu, pues en ella vive Jesucristo, “y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad” (Jn 14,16).

En la Iglesia enriquecida por el Espíritu de Jesús se hace presente de manera especial en los pobres (Mt 25, 35-40), en los niños (Mt 18,5), en cada persona (Mt 10,40) y en cada comunidad que invoque su nombre (Mt 18,20); todas estas presencias nacen de la acción del Espíritu Santo.

Además, desde el principio, cuando Él habitó con nosotros, de entre sus discípulos, Jesucristo eligió a sus apóstoles (enviados), quienes fueron doce y de entre ellos a Pedro como la piedra que en su nombre confortaría la fe de la Iglesia por El fundada. “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. Después los mismos apóstoles, por la imposición de sus manos, gesto esencial de la transmisión del Espíritu Santo, concedieron este servicio sus sucesores, los obispos; por ellos Jesús continúa anunciando, celebrando y estableciendo su Reino. Pero entre todos los obispos, quien ha recibido esta encomienda para ser punto de unión y de fraternidad por excelencia, es el Papa, sucesor del apóstol Pedro. “Señor, tú lo sabes todo: tú sabes que te quiero. Le dice Jesús: Apacienta mis ovejas” (Jn 21,17).

Por eso llamamos al Papa, vicario de Cristo, su representante entre nosotros. Porque a Pedro designó como la piedra sobre la que estaría sostenida la Iglesia, por la fuerza del Espíritu Santo. Y desde entonces y a lo largo de los siglos el Obispo de Roma, es decir, el Papa, es Pedro entre nosotros.

Nuestro cuerpo es el único modo como podemos expresar nuestro ser y actuar en el mundo. Por eso en su infinita sabiduría quiso Dios manifestarse entre nosotros como un hombre verdadero, pues seríamos incapaces de soportar la presencia de su divinidad, y sería incomprensible para nosotros. Desde antiguo nuestro Dios se reveló por otros hombres como fueron los profetas, por ellos nos comunicaba su voluntad. Pero llegado el momento culminante de la historia de la salvación, “…envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley y para que recibiéramos la filiación adoptiva” (Gal 4,4-5). 

Así comprendemos que por el cuerpo de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, Él sigue presente entre nosotros; pero de una forma especial, nos acompaña, nos anima, nos enseña, nos cura, nos señala el camino para llegar a nuestro fin que es Él mismo en la persona del Papa. En un mundo tan materializado como el que vivimos, muchos buscan signos sensibles para creer en lo que está más allá de nuestra comprensión, y tal es el caso de esa presencia viva del Espíritu de Jesús entre nosotros. Para nosotros el Papa es el signo sensible de que la humanidad de Jesús sigue con nosotros, manteniéndonos unidos en un solo rebaño, bajo un solo pastor, el sigue predicando, santificando y dirigiendo a su pueblo hacia la construcción permanente de su Reino. Por tal motivo, lo llamamos vicario de Cristo, y sabemos que Cristo, nuestro Único Camino, nos conduce hacia la Verdad y la Vida por su palabra y su testimonio.

ACTUAMOS

Material: Rompecabezas en forma de casa (Una parte especial con el nombre de Jesucristo, otras con los nombres de Pedro - Benedicto XVI, juntos. Otras con los nombres de los apóstoles. Y otras con los nombres de las comunidades que forman la parroquia o gran comunidad).

Guía: Les doy una parte de este rompecabezas y nos colocamos en un círculo.

Demos gracias al Señor por estar con nosotros y formar parte de su Iglesia: (con las siguientes frases o frases semejantes)

Te damos gracias Señor, por edificarnos como tu Iglesia por la acción del Espíritu de Jesús.
Te damos gracias por estar con nosotros hasta el final de los tiempos.
Te damos gracias por acompañarnos por medio del Papa Benedicto XVI, vicario de tu Hijo Jesucristo.

Lectura de 1 Pe 2,4-10:

Lector: “Acercándoos a él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida, preciosa ante Dios. 

Guía: Quien tenga el nombre de Jesucristo colóquelo diciendo este Santísimo Nombre en voz alta.

Lector: También vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptos a Dios por mediación de Jesucristo. 

Guía: Colocamos uno a uno las partes con los nombres de Pedro-Benedicto XVI, las de los apóstoles y después las de las demás partes, diciendo estos nombres en voz alta.
Ahora cantamos: A edificar la Iglesia… (con la estrofa: yo soy la Iglesia, tu eres la Iglesia, somos la Iglesia del Señor…)

Lector: Pues está en la Escritura: He aquí que coloco en Sión una piedra angular, elegida, preciosa y el que crea en ella no será confundido. Para vosotros, pues creyentes, el honor; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido, en piedra de tropiezo y roca de escándalo. Tropiezan en ella porque no creen en la Palabra; para esto han sido destinados.
Pero vosotros sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz vosotros que en un tiempo no erais pueblo y que ahora sois el Pueblo de Dios, de los que entes no se tuvo compasión, pero ahora son compadecidos”.

Guía: Terminamos cantando nuevamente: A edificar la Iglesia… (podemos añadir las estrofas convenientes a los Apóstoles, al Papa, a nuestro Obispo, a las comunidades y personas participantes)
 
CELEBRAMOS

Terminamos con una oración participada, pidiendo por el fruto de la visita del Papa a nuestra patria, comprometiéndonos a ser instrumentos de paz y amor.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Miércoles de Ceniza: el inicio de la Cuaresma

Febrero 22, 2012. La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón. Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”
“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.

Origen de la costumbre

Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.

En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse. En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada. También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.


Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma

La palabra carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)

Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.

Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nuevo Orleans.

El ayuno y la abstinencia

El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

La oración

La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.

Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:

La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.

El sacrificio

Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”

Conclusión

Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.

Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar cómo es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.

En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.

Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión. El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.

La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.

La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo. Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.

Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás.

Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.


Autor:Tere Fernández del Castillo / Luis Gutiérrez


viernes, 10 de febrero de 2012

Jornada Mundial de la Juventud 2013

El lema de la Jornada:
Vayan y hagan discípulos en todas las naciones!
Vamos a ir poco a poco compartiendo más información al respecto, mientras tanto visita la página del evento.



miércoles, 1 de febrero de 2012

II. JUAN PABLO II y BENEDICTO XVI

Comisión Episcopal para la Pastoral Profética


Continuidad en el fondo, diversidad en la forma

Objetivo: Que las gentes guarden en sus corazones al Beato Juan Pablo II, teniéndolo en sus vidas como un santo de nuestro tiempo e intercesor nuestro ante Dios y que abran sus corazones y conciencias al mensaje de nuestro Pastor S.S. Benedicto XVI en su visita a nuestro país. 

Oración

Oh Dios, que para suceder al Apóstol San Pedro elegiste a tu siervo Benedicto VXI como Pastor de tu grey, escucha la plegaria de tu pueblo y haz que nuestro Papa, Vicario de Cristo en la tierra, confirme en la fe a todos los hermanos, y que toda la Iglesia se mantenga en comunión con él por el vínculo de la unidad, del amor y de la paz, para que todos encuentren en Ti, Pastor de los hombres, la verdad y la vida eterna. Te pedimos, por intercesión Santa María de Guadalupe y del Beato Juan Pablo II que la visita del Papa a nuestro país produzca frutos abundantes de renovación cristiana, fortaleciéndonos a todos como testigos de Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen.

VEMOS

Al recibir la visita de las reliquias del Beato Juan Pablo II a nuestro país nos hemos dado cuenta de grandes manifestaciones de devoción que le tenemos. La figura y herencia de Juan Pablo II ha sido recordada por la prensa y la televisión, este acontecimiento se une a la primera visita de S.S. Benedicto XVI a nuestro país y no han faltado las comparaciones entre las personalidades y los "estilos" de ambos pontífices. Juan Pablo II "tenía un enorme talento de comunicador, Benedicto XVI es más un pensador, pero las cosas que dicen son las mismas". Para algunos de nosotros –quizás para muchos de nosotros- el Beato Juan Pablo II es el único Papa que hemos conocido, ya que se trata del tercer pontificado más largo en los poco mas de dos mil años de historia de la Iglesia. Recordemos juntos algunas de las experiencias que vivimos con Juan Pablo II.

¿Recuerdas algún mensaje del Beato Juan Pablo II en sus visitas a México? ¿Cuál fue? ¿Qué pensamientos y sentimientos te provocaron sus mensajes?

Juan Pablo II es el testigo de la esperanza que transformó la crisis postconciliar con el sencillo mandato: "No tengáis miedo". El Papa Benedicto XVI, que fue el más estrecho colaborador de nuestro fallecido Papa, ha expresado una experiencia similar: "Me parece ver sus ojos sonrientes y escuchar sus palabras, dirigida especialmente a mí en aquel momento: "No tengáis miedo". El fallecimiento del Santo Padre Juan Pablo II y los días subsiguientes fueron un momento extraordinario de gracia para la Iglesia y para el mundo entero. El profundo dolor de su muerte y el vacío que nos ha dejado a todos se ha mitigado por la acción de Cristo Resucitado, que se manifestó durante los largos días en la ola de fe, amor y solidaridad espiritual que culminó en su solemne funeral.

Una vez muerto Juan Pablo II, se buscaba el perfil del nuevo papa. Se quería tener un diseño casi en detalle, de la figura del que pudiera ser elegido. Saltaron las opiniones y las encuestas, las predicciones y los deseos. Al final, siempre el Espíritu Santo es el que busca lo mejor para la Iglesia. De nuevo Pedro ha puesto las manos de su sucesor en el timón de la Iglesia. Ahora se llama Benedicto XVI. El nuevo papa quiere ser la piedra en la que todos puedan apoyarse con seguridad. ¿Un programa Pastoral para el pontificado? En definitiva no es hacer mi voluntad ni seguir mis ideas, sino escuchar a la Iglesia y dejar que sea Cristo quien la conduzca (Benedicto XVI).

(Para conocer mejor a estos dos Pontífices reflexionemos juntos la biografía de cada uno de ellos )

BIOGRAFIA DE EL BEATO JUAN PABLO II

Karol Józef Wojtyla, nació en Wadowice, Cracovia, el 18 de mayo de 1920. Era el segundo de los dos hijos Su madre falleció en 1929 . A los 9 años hizo la Primera Comunión, y a los 18 recibió la Confirmación. Terminados los estudios se matriculó en 1938 en la Universidad Jagellónica de Cracovia y en una escuela de teatro. Cuando las fuerzas de ocupación nazi cerraron la Universidad, en 1939, el joven Karol tuvo que trabajar en una cantera y luego en una fábrica química (Solvay), para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania. A partir de 1942, al sentir la vocación al sacerdocio, siguió las clases de formación del seminario clandestino de Cracovia. Tras la segunda guerra mundial, continuó sus estudios en el seminario mayor de Cracovia, nuevamente abierto, y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en Cracovia el 1 de noviembre de 1946. En 1948 volvió a Polonia y fue vicario en diversas parroquias de Cracovia. El 4 de julio de 1958 fue nombrado por Pío XII Obispo Auxiliar de Cracovia.

El 13 de enero de 1964 fue nombrado Arzobispo de Cracovia por Pablo VI, quien le hizo cardenal el 26 de junio de 1967. Fue nombrado Papa en octubre de 1978. Ningún otro Papa se ha encontrado con tantas personas como Juan Pablo II: en cifras, más de 16 millones de peregrinos han participado en las más de 1000 Audiencias Generales que se celebran los miércoles. Ese numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa ha encontrado durante las visitas pastorales efectuadas en Italia y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas personalidades de gobierno con las que se ha entrevistado durante las 38 visitas oficiales y las 650 audiencias o encuentros con jefes de Estado y 212 audiencias y encuentros con Primeros Ministros.

BIOGRAFIA DE S.S.BENEDICTO XVI

Joseph Ratzinger nació el 16 de abril de 1927. En 1939 entra al seminario menor en Traunstein, dando el primer paso en su carrera eclesiástica. En 1943, él y todos sus compañeros de clase son reclutados al Flak (escuadrón antiaéreo), sin embargo, les es permitido asistir a clases tres veces por semana. En septiembre de 1944, habiendo alcanzado la edad militar, Ratzinger es relevado del Flak y regresa a casa. En noviembre, tanto él como su hermano mayor Georg, reingresan al seminario. En 1951, el 29 de junio, Joseph y su hermano Georg son ordenados sacerdotes. En marzo de 1977, es nombrado Arzobispo de Münich y Freising. En 1978 participó en el cónclave del 25 al 26 de agosto, que eligió a Juan Pablo I; en octubre de ese año, participa en el cónclave que elige a Juan Pablo II. En 1980 Ratzinger es llamado por Juan Pablo II para presidir el Sínodo especial para los laicos. Poco después, el Papa lo invita a encargarse de la Congregación para la Educación Católica. En 1981, en noviembre, acepta la invitación del Papa para asumir como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Desde 1986 presidió la Comisión para la preparación del Catecismo de la Iglesia Católica, que luego de 6 años de trabajo (1986-1992) presentó el Nuevo Catecismo al Santo Padre. Fue elegido Papa el 19 de abril de 2005, convirtiéndose en el Pontífice número 265, sucesor de Juan Pablo II "El Grande". Escogió el nombre de Benedicto XVI.

Dialoguemos:  ¿Qué cosas encuentras en común entre los dos Pontífices? ¿Qué riqueza han aportado a la Iglesia? ¿Cómo te consideras al saberte testigo visual de estos dos grandes Papas de la Iglesia?

PENSEMOS

Lectura del libro de Isaías 52, 7-10                                                                                                              ¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: "Tu Dios es rey!" Escucha: tus vigías gritan, cantan a coro, porque ven cara a cara al Señor, que vuelve a Sión. Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén; el Señor desnuda su santo brazo a la vista de todas las naciones, y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios. Palabra de Dios.

ACTUEMOS

¿A qué te invita la Palabra de Dios leída? ¿Cómo puedes comprometerte tú, como cristiano o cristiana para que recibamos a S. S. Benedicto XVI, con un corazón dispuesto y una mente abierta a recibir su mensaje? ¿Qué despierta en nosotros como católicos esta visita para nuestro compromiso cristiano?

CELEBREMOS

Las características que distinguieron siempre al Pueblo mexicano de otros países al recibir la visita del Papa fueron sus porras y sus cantos. Cantemos juntos una canción que se volvió un himno para los mexicanos y visualicemos en nuestro interior estas dos figuras tan importantes para la Iglesia.
El canto:AMIGO                                                                                                                                          
Unámonos en oración pidiendo a Dios por que la visita de S.S. Benedicto XVI traiga fruto abundante en los corazones de los hombres (Participemos libremente con algunas peticiones teniendo presente la visita del Papa).   
                                                                                                                                                      Concluyamos con la oración del Padre Nuestro.