sábado, 22 de diciembre de 2012

Jóvenes peregrinos al Cerro del Cubilete

Como ya es tradición los jóvenes de la Diócesis de Matamoros peregrinarán al Santuario de Cristo Rey, Guanajuato, como primera gran actividad del año de la fe, de un pueblo joven como lo es México: “México joven, renueva tu fe”.

Los jóvenes respondemos a un nuevo llamado, esta vez a la renovación de la fe, del compromiso y de la relación con Jesucristo mediante este encuentro a su montaña, como Pedro, Santiago y Juan en el monte Tabor vamos a contemplar esa transfiguración del verdadero amor que transforma al hombre, esta vez en el Tabor Mexicano, la montaña de Cristo Rey de la Paz. Ha si lo hecho claro el Santo Padre, inaugurando un nuevo año para la Iglesia Católica, el Año de la Fe. Necesitamos los jóvenes de ese amor, de esa felicidad, de esa fe para poder transformar un México sufriente, un México que añora como nunca antes la paz entre sus hijos.
Creemos en Cristo Rey sembrador de la Paz y sobre todo en un México joven que necesita de la gracia de Dios para poder cambiar el rumbo de nuestra sociedad. ¡Esta no es una peregrinación mas! esta será más que una Peregrinación una muestra del interés y compromiso de la juventud por cumplir una vocación con nuestra patria en el mundo.

La cita será el próximo Sábado 26 de Enero del 2013, a partir de las 4 de la mañana en el Valle Juan Pablo II, en Silao, Gto. De ahí emprenderemos el asenso a la Montaña, la misa será celebrada por Nuncio Apostólico en México, Christopher Pierre. El costo para la Diócesis de Matamoros será de $850 pesos. Para mas información para inscribirse les dejamos el numero de los jóvenes encargados en cada zona de la Diócesis. VIVA CRISTO REY!

Coordinador Local de Testimonio y Esperanza (Reynosa)
Mario A. Chávez
8991455719

PJ Zona Reynosa
Roberto Vega Esparza
cel. 8992 02 14 88

PJ Valle Hermoso
Leny Lizania Acevedo
8941095384

PJ Zona Matamoros
Monica Oyuki
8681009569

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domingo, 2 de diciembre de 2012

Periódico edición diciembre 2012

 
Publicación mensual de la Diócesis elaborado por las Comisiones Diocesanas de Pastoral en coordinación con la Pastoral de la Comunicación. EM DIC 2012


viernes, 16 de noviembre de 2012

Periódico edición noviembre 2012

Se distribuye en Parroquias de la Diócesis, librerías, oficinas. Es una publicación elaborada por las Comisiones de Pastoral en la Diócesis para beneficio de las comunidades parroquiales y virtuales.

Recibe abundantes bendiciones y distribuye la versión electrónica de El Mensajero a tus familiares y amigos. ¡Gracias!


martes, 13 de noviembre de 2012

50 años del "terremoto conciliar" en la Iglesia

(OCLACC). "Sobrino, estoy leyendo un libro y ya no entiendo nada". Me lo dijo mi tío Emilio, hermano de mi abuelo, segunda mitad de los 60, siendo yo seminarista. "¿Qué libro está leyendo, tío, y qué es lo que no entiende?". "Este" (y me enseña un ejemplar de los primeros folletos editados después del concilio para que todos -y en castellano- pudieran responder en la misa). "Yo ya no entiendo nada, sobrino", repitió,"¿dónde está el orate fratres?" "Mire, tío, acá dice ‘Oren, hermanos...' y eso es lo que significa ‘orate fratres' en latín...".

Curioso ¿verdad? Se había acostumbrado a la misa de espaldas al pueblo, había sido monaguillo y aprendido las respuestas en latín y ahora, cuando la misa ya era diferente y en castellano, mi tío Emilio no entendía nada...

Esta anécdota nos muestra a las claras el terremoto eclesial que significó el concilio, comenzando por la liturgia que fue lo primero en aplicarse. Todo un cambio de mentalidad, en cosas sencillas y prácticas y en cosas profundas y de consecuencias que aún vivimos. Para unos fue fácil y gozoso, para otros difícil y penoso. Algunos se sintieron liberados y caminaron ágiles por la carretera recién asfaltada; otros se aferraron a lo "malo conocido" sin aceptar "lo bueno por conocer"...

Hoy pocos dudan que el Concilio Vaticano II (1962-1965) ha sido el acontecimiento eclesial más importante del siglo XX. Muy pocos eventos provocarán tantos y tan profundos cambios como el concilio. Nunca la iglesia estará suficientemente agradecida al "buen papa Juan XXIII". Hombre de Espíritu (con mayúscula), supo abrirse y "leer los signos de los tiempos" que clamaban por ese abrir puertas y ventanas de la iglesia...

Él las abrió sin miedo. Entró por ellas un aire fresco que significó un nuevo pentecostés, el Espíritu con todos sus dones y su fuerza para concretarlos; también los dolores, las angustias y las esperanzas de hombres, mujeres, niños, trabajadores, científicos... reclamando respuestas actuales a problemas actuales...

Y desde las ventanas, "los de dentro" pudieron ver el mundo con otros ojos: observar las miserias, sí, pero también las manos de tantos hombres y mujeres de buena voluntad -creyentes y no creyentes- afanadas en construir otro mundo mejor y esperando que la iglesia toda se sumara...

De ese pentecostés, el día 11 de Octubre conmemoramos los 50 años. Y el papa Benedicto XVI ha querido que dediquemos 12 meses a celebrar "El Año de la Fe", en otras palabras, un retiro de 365 días para renovar profundamente nuestra fe. Renovación significa "volver a lo nuevo" y, para los cristianos, lo nuevo es el evangelio. Igual que el Vaticano II significó un apropiarse lo central del mensaje evangélico, un mirarse en el espejo de las primeras comunidades cristianas preocupadas por concretar el mandamiento del amor, este año que iniciamos tiene que llevarnos a lo mismo.

Desde las ventanas abiertas de nuestra iglesia en el siglo XXI, abrir bien los ojos y oídos para escuchar los reclamos y exigencias del mundo de hoy y por las puertas abiertas, permitir gozosamente que entren -creyentes y no creyentes- que nos digan qué signos y gestos son los más evangélicos hoy, qué esperan de nosotros como fidelidad a Cristo y su evangelio.

Nuestro mayor pecado, al celebrar los 50 años del Vaticano II, sería encerrarnos en nuestros "castillos bien defendidos". Y nuestro mayor acierto, abrirnos al Espíritu -el protagonista de la misión- para no defraudar las esperanzas de los hombres de hoy, especialmente los pobres, los preferidos del Reino.

Escrito por José Maria Rojo, Director de Comuniciones de la Diócesis de Lurín, Lima-Perú

viernes, 2 de noviembre de 2012

Puntos positivos e insuficiencias del Sínodo

El Padre General de los Jesuitas, el sacerdote español Adolfo Nicolás ha participado en el reciente Sínodo de Obispos  sobre "La Nueva Evangelización para la transmisión de la fe cristiana".

A las preguntas que le hemos hecho ha respondido así: Confieso haber tenido ciertas dudas acerca del Sínodo antes de que comenzara. Me preguntaba: ¿vamos a movernos en la acostumbrada dirección de "más de lo mismo", o estamos dispuestos a mirar hacia adelante con valentía y creatividad?

La realidad del Sínodo ha sido compleja. Puedo indicar algunos puntos positivos, inspiradores y estimulantes y otros que apuntan a  ciertas áreas a las que la Iglesia, o al menos los Obispos y Padre Sinodales, incluyéndome a mí, no hemos llegado todavía.

LEER ENTREVISTA COMPLETA

lunes, 29 de octubre de 2012

MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI PARA LA JORNADA MUNDIAL DEL EMIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2013 (Tema: Migraciones: peregrinación de fe y esperanza)

Queridos hermanos:

El Concilio Ecuménico Vaticano II, en la Constitución pastoral Gaudium et spes, ha recordado que «la Iglesia avanza juntamente con toda la humanidad» (n. 40), por lo cual «los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón» (ibíd., 1). Se hicieron eco de esta declaración el Siervo de Dios Pablo VI, que llamó a la Iglesia «experta en humanidad» (Enc. Populorum progressio, 13), y el Beato Juan Pablo II, quien afirmó que la persona humana es «el primer camino que la Iglesia debe recorrer en el cumplimiento de su misión..., camino trazado por Cristo mismo» (Enc. Centesimus annus, 53). En mi Encíclica Caritas in veritate he querido precisar, siguiendo a mis predecesores, que «toda la Iglesia, en todo su ser y obrar, cuando anuncia, celebra y actúa en la caridad, tiende a promover el desarrollo integral del hombre» (n. 11), refiriéndome también a los millones de hombres y mujeres que, por motivos diversos, viven la experiencia de la migración. En efecto, los flujos migratorios son «un fenómeno que impresiona por sus grandes dimensiones, por los problemas sociales, económicos, políticos, culturales y religiosos que suscita, y por los dramáticos desafíos que plantea a las comunidades nacionales y a la comunidad internacional» (ibíd., 62), ya que «todo emigrante es una persona humana que, en cuanto tal, posee derechos fundamentales inalienables que han de ser respetados por todos y en cualquier situación» (ibíd.).

En este contexto, he querido dedicar la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2013 al tema «Migraciones: peregrinación de fe y esperanza», en concomitancia con las celebraciones del 50 aniversario de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II y de los 60 años de la promulgación de la Constitución apostólica Exsul familia, al mismo tiempo que toda la Iglesia está comprometida en vivir el Año de la fe, acogiendo con entusiasmo el desafío de la nueva evangelización.

En efecto, fe y esperanza forman un binomio inseparable en el corazón de muchísimos emigrantes, puesto que en ellos anida el anhelo de una vida mejor, a lo que se une en muchas ocasiones el deseo de querer dejar atrás la «desesperación» de un futuro imposible de construir. Al mismo tiempo, el viaje de muchos está animado por la profunda confianza de que Dios no abandona a sus criaturas y este consuelo hace que sean más soportables las heridas del desarraigo y la separación, tal vez con la oculta esperanza de un futuro regreso a la tierra de origen. Fe y esperanza, por lo tanto, conforman a menudo el equipaje de aquellos que emigran, conscientes de que con ellas «podemos afrontar nuestro presente: el presente, aunque sea un presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si lleva hacia una meta, si podemos estar seguros de esta meta y si esta meta es tan grande que justifique el esfuerzo del camino» (Enc. Spe salvi, 1).

En el vasto campo de las migraciones, la solicitud maternal de la Iglesia se realiza en diversas directrices. Por una parte, la que contempla las migraciones bajo el perfil dominante de la pobreza y de los sufrimientos, que con frecuencia produce dramas y tragedias. Aquí se concretan las operaciones de auxilio para resolver las numerosas emergencias, con generosa dedicación de grupos e individuos, asociaciones de voluntariado y movimientos, organizaciones parroquiales y diocesanas, en colaboración con todas las personas de buena voluntad. Pero, por otra parte, la Iglesia no deja de poner de manifiesto los aspectos positivos, las buenas posibilidades y los recursos que comportan las migraciones. Es aquí donde se incluyen las acciones de acogida que favorecen y acompañan una inserción integral de los emigrantes, solicitantes de asilo y refugiados en el nuevo contexto socio-cultural, sin olvidar la dimensión religiosa, esencial para la vida de cada persona. La Iglesia, por su misión confiada por el mismo Cristo, está llamada a prestar especial atención y cuidado a esta dimensión precisamente: ésta es su tarea más importante y específica. Por lo que concierne a los fieles cristianos provenientes de diversas zonas del mundo, el cuidado de la dimensión religiosa incluye también el diálogo ecuménico y la atención de las nuevas comunidades, mientras que por lo que se refiere a los fieles católicos se expresa, entre otras cosas, mediante la creación de nuevas estructuras pastorales y la valorización de los diversos ritos, hasta la plena participación en la vida de la comunidad eclesial local. La promoción humana está unida a la comunión espiritual, que abre el camino «a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo» (Carta ap. Porta fidei, 6). La Iglesia ofrece siempre un don precioso cuando lleva al encuentro con Cristo que abre a una esperanza estable y fiable.

Con respecto a los emigrantes y refugiados, la Iglesia y las diversas realidades que en ella se inspiran están llamadas a evitar el riesgo del mero asistencialismo, para favorecer la auténtica integración, en una sociedad donde todos y cada uno sean miembros activos y responsables del bienestar del otro, asegurando con generosidad aportaciones originales, con pleno derecho de ciudadanía y de participación en los mismos derechos y deberes. Aquellos que emigran llevan consigo sentimientos de confianza y de esperanza que animan y confortan en la búsqueda de mejores oportunidades de vida. Sin embargo, no buscan solamente una mejora de su condición económica, social o política. Es cierto que el viaje migratorio a menudo tiene su origen en el miedo, especialmente cuando las persecuciones y la violencia obligan a huir, con el trauma del abandono de los familiares y de los bienes que, en cierta medida, aseguraban la supervivencia. Sin embargo, el sufrimiento, la enorme pérdida y, a veces, una sensación de alienación frente a un futuro incierto no destruyen el sueño de reconstruir, con esperanza y valentía, la vida en un país extranjero. En verdad, los que emigran alimentan la esperanza de encontrar acogida, de obtener ayuda solidaria y de estar en contacto con personas que, comprendiendo las fatigas y la tragedia de su prójimo, y también reconociendo los valores y los recursos que aportan, estén dispuestos a compartir humanidad y recursos materiales con quien está necesitado y desfavorecido. Debemos reiterar, en efecto, que «la solidaridad universal, que es un hecho y un beneficio para todos, es también un deber» (Enc. Caritas in veritate, 43). Emigrantes y refugiados, junto a las dificultades, pueden experimentar también relaciones nuevas y acogedoras, que les alienten a contribuir al bienestar de los países de acogida con sus habilidades profesionales, su patrimonio socio-cultural y también, a menudo, con su testimonio de fe, que estimula a las comunidades de antigua tradición cristiana, anima a encontrar a Cristo e invita a conocer la Iglesia.

Es cierto que cada Estado tiene el derecho de regular los flujos migratorios y adoptar medidas políticas dictadas por las exigencias generales del bien común, pero siempre garantizando el respeto de la dignidad de toda persona humana. El derecho de la persona a emigrar - como recuerda la Constitución conciliar Gaudium et spes en el n. 65 - es uno de los derechos humanos fundamentales, facultando a cada uno a establecerse donde considere más oportuno para una mejor realización de sus capacidades y aspiraciones y de sus proyectos. Sin embargo, en el actual contexto socio-político, antes incluso que el derecho a emigrar, hay que reafirmar el derecho a no emigrar, es decir, a tener las condiciones para permanecer en la propia tierra, repitiendo con el Beato Juan Pablo II que «es un derecho primario del hombre vivir en su propia patria. Sin embargo, este derecho es efectivo sólo si se tienen constantemente bajo control los factores que impulsan a la emigración» (Discurso al IV Congreso mundial de las Migraciones, 1998). En efecto, actualmente vemos que muchas migraciones son el resultado de la precariedad económica, de la falta de bienes básicos, de desastres naturales, de guerras y de desórdenes sociales. En lugar de una peregrinación animada por la confianza, la fe y la esperanza, emigrar se convierte entonces en un «calvario» para la supervivencia, donde hombres y mujeres aparecen más como víctimas que como protagonistas y responsables de su migración. Así, mientras que hay emigrantes que alcanzan una buena posición y viven con dignidad, con una adecuada integración en el ámbito de acogida, son muchos los que viven en condiciones de marginalidad y, a veces, de explotación y privación de los derechos humanos fundamentales, o que adoptan conductas perjudiciales para la sociedad en la que viven. El camino de la integración incluye derechos y deberes, atención y cuidado a los emigrantes para que tengan una vida digna, pero también atención por parte de los emigrantes hacia los valores que ofrece la sociedad en la que se insertan.

En este sentido, no podemos olvidar la cuestión de la inmigración irregular, un asunto más acuciante en los casos en que se configura como tráfico y explotación de personas, con mayor riesgo para mujeres y niños. Estos crímenes han de ser decididamente condenados y castigados, mientras que una gestión regulada de los flujos migratorios, que no se reduzca al cierre hermético de las fronteras, al endurecimiento de las sanciones contra los irregulares y a la adopción de medidas que desalienten nuevos ingresos, podría al menos limitar para muchos emigrantes los peligros de caer víctimas del mencionado tráfico. En efecto, son muy necesarias intervenciones orgánicas y multilaterales en favor del desarrollo de los países de origen, medidas eficaces para erradicar la trata de personas, programas orgánicos de flujos de entrada legal, mayor disposición a considerar los casos individuales que requieran protección humanitaria además de asilo político. A las normativas adecuadas se debe asociar un paciente y constante trabajo de formación de la mentalidad y de las conciencias. En todo esto, es importante fortalecer y desarrollar las relaciones de entendimiento y de cooperación entre las realidades eclesiales e institucionales que están al servicio del desarrollo integral de la persona humana. Desde la óptica cristiana, el compromiso social y humanitario halla su fuerza en la fidelidad al Evangelio, siendo conscientes de que «el que sigue a Cristo, Hombre perfecto, se perfecciona cada vez más en su propia dignidad de hombre» (Gaudium et spes, 41).

Queridos hermanos emigrantes, que esta Jornada Mundial os ayude a renovar la confianza y la esperanza en el Señor que está siempre junto a nosotros. No perdáis la oportunidad de encontrarlo y reconocer su rostro en los gestos de bondad que recibís en vuestra peregrinación migratoria. Alegraos porque el Señor está cerca de vosotros y, con Él, podréis superar obstáculos y dificultades, aprovechando los testimonios de apertura y acogida que muchos os ofrecen. De hecho, «la vida es como un viaje por el mar de la historia, a menudo oscuro y borrascoso, un viaje en el que escudriñamos los astros que nos indican la ruta. Las verdaderas estrellas de nuestra vida son las personas que han sabido vivir rectamente. Ellas son luces de esperanza. Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía» (Enc. Spe salvi, 49).

Encomiendo a cada uno de vosotros a la Bienaventurada Virgen María, signo de segura esperanza y de consolación, «estrella del camino», que con su maternal presencia está cerca de nosotros cada momento de la vida, y a todos imparto con afecto la Bendición Apostólica. Ciudad del Vaticano, 12 de octubre de 2012


BENEDICTO PP. XVI

miércoles, 10 de octubre de 2012

Periódico edición Octubre 2012

A Dios gracias reanudamos la labor mensual de publicar El Mensajero, El Periódico de la Diócesis, con nuevo diseño y secciones. Ahora lo podrás leer en línea e incluso descargarlo: EL MENSAJERO

jueves, 4 de octubre de 2012

Encuentro diocesano Agua Viva 2012 en Cd. Reynosa

Te invitamos a este encuentro de renovación en Reynosa, el 14 de octubre del 2012 desde las 9 am en las instalaciones del Auditorio Municipal.

La "red" como contexto al que debe ser llevado el Evangelio

Ciudad del Vaticano (Radio Vaticana) - "No se trata más de utilizar internet como 'medio' de evangelización, sino de evangelizar considerando que la vida del hombre de hoy se expresa también en el ámbito digital", es lo que se desprende del comunicado del dicasterio para las Comunicaciones Sociales que comenta el tema para la Jornada para las Comunicaciones Sociales 2013 sobre las "Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización". En una entrevista concedida a Alessandro Gisotti, el director de la revista "Civiltà Cattolica", el padre Antonio Spadaro expresa que en el contexto del Año de la Fe, Benedicto XVI -en el tema del mensaje- usa metáforas muy bellas y comprometedoras y cita la del portal, y la del espacio, uniéndolas a la verdad, la fe y la evangelización. Al respecto destaca que se trata de un gesto sorprendente porque muchos consideran que los social network son formas de comunicación y para compartir, mientras otros consideran que se trata de un peligro insidioso para las relaciones y también para la educación de los más jóvenes.

El sacerdote jesuita explicó que, eligiendo este tema, Benedicto XVI ha saltado a pies juntillas el enfoque de tipo moralista para ir al meollo, es decir al significado profundo de las redes sociales. Para el experto en comunicación, es como si el Papa dijera que la primera cosa por hacer, es la de comprender qué sucede, es decir de qué estamos hablando, pero sobre todo qué cosa son los social network, individuándolos como ambiente de relación y de conciencia; capaz de ofrecer oportunidades y por lo tanto las imágenes del "portal" y del "espacio". Además de ser la figura del ambiente antropológico que se está creando en la red gracias –justamente- a las nuevas tecnologías.

Al ser cuestionado sobre el hecho de que el Papa, hablando de nuevos espacios de evangelización, supera también el concepto de Internet como simple instrumento o medio; el director de la revista "Civiltà Cattolica" expresa que en efecto ya no se habla más de media en este sentido sino de medios de comunicación. "Benedicto XVI –añade el también filósofo y teólogo- está interesado en el hecho de que en un tiempo en el que la tecnología se ha convertido en algo más que el ambiente, el tejido conector de muchas experiencias humanas como por ejemplo la relación y el conocimiento; se hace necesario cuestionarse si la tecnología de la comunicación es capaz de ayudar a los hombres para encontrar a Cristo en la fe. "Ya no basta la adaptación superficial de un lenguaje, casi como si la comprensión de la evangelización fuera un modo de adecuarse del lenguaje de la Iglesia: no, aquí estamos sobre otro nivel, y obviamente no se piensa más en la red como un medio de evangelización, sino como en un contexto en que el hombre de hoy vive, y en el que la Palabra del Evangelio debe ser llevada".

Tras observar que se trata de un desafío que interesa a todos los cristianos, se alude en esta entrevista a la valorización de un aspecto importante de la dinámica positiva de los social network, y es la del surgir de las relaciones, y por lo tanto la acentuación de un estilo dialógico, interactivo, en la comunicación y por tanto también en la evangelización. Sin embargo abordando este nuevo modo de vivir con estos instrumentos que forman parte del acontecer cotidiano, el padre Antonio Spadaro, experto en materia de nuevas tecnologías aplicadas al sector humanístico, recordó que la vida del hombre de hoy se expresa en este ambiente, y por este motivo el Papa "parece hacer caer a través de este breve título, "Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización", las paredes del considerado "dualismo digital", es decir que hasta que se siga diciendo que es necesario salir de las relaciones en la red, para vivir de las relaciones reales, se estará reafirmando una especie de esquizofrenia que la generación de hoy difícilmente tolera. Por lo tanto el desafío que se plantea es el de vivir una vida humana en el tiempo de hoy, en el que la tecnología desempeña un papel significativo. En este ámbito, también la evangelización debe confrontarse con este desafío".

La entrevista de Alessandro Gisotti con el padre Antonio Spadaro, concluye con una reflexión sobre el hecho constatado de que la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales es la única jornada mundial establecida por el Concilio Vaticano II, mediante el Decreto conciliar Inter Mirifica, producto de la amplitud de perspectiva de los padres conciliares cincuenta años después, y subraya el feliz evento y cuán absolutamente interesante sea que este mensaje, este tema, llegue en el aniversario del Concilio porque indica, justamente, cómo el Evangelio tiene relación con la vida de los hombres, y por lo tanto la Iglesia está ahí donde están los hombres. La tecnología ya no es más un mero instrumento precisamente porque tiene que ver con la vida evangélica y con la vida espiritual. Por lo tanto, el llamamiento del Papa es para no sustraerse de este desafío, sino que con actitud críticamente positiva, se viva la propia vida: vivir bien la vida del Evangelio en el tiempo de las redes.

(Patricia L. Jáuegui Romero - Radio Vaticano)

martes, 25 de septiembre de 2012

Diez consejos para evangelizar en redes sociales



La Oficina de Relaciones con los Medios de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) publicó una lista de diez consejos para los católicos que desean compartir el mensaje del Evangelio en las redes sociales. El documento recomienda conocer las características de los nuevos medios virtuales, cada vez más importantes para el trabajo de la Iglesia.


El primer consejo es aportar e interpretar para el público objetivo: "Traduzca la enseñanza de la Iglesia". La guía no recomienda usar las nuevas tecnologías únicamente para vincular a documentos, como si se tratara de un archivo electrónico. Hacerlo "puede ayudar a alguien con su disertación, pero no nos ayuda a cumplir nuestra orden de ir y enseñar a todas las naciones". Para enseñar, "se debe traducir la enseñanza de la Iglesia al lenguaje común. El evangelizador es un traductor".

Una segunda recomendación es evitar un lenguaje técnico especializado. "Algunas frases crean barreras a la comunicación", explica el ducumento. Decir, por ejemplo, que el aborto es "intrínsecamente malo" no comunica lo mismo para la gente común que decir que "el aborto es malo porque acaba con vidas inocentes", porque el segundo ejemplo explica mejor lo que realmente sucede. También se recomienda no usar palabras que resultan prácticamente desconocidas para los públicos externos.

"Use imágenes, como lo hizo Jesús", continúa el texto en su tercer punto. "Las imágenes le dan algo a qué aferrarse", que permanece en la memoria y explica un concepto. La guía recuerda la imagen de los pájaros que no siembran ni cosechan, pero que son alimentados por Dios,  usada por Cristo para explicar el amor de Dios por el hombre y el valor inherente de la vida humana.

El cuarto consejo es una aclaración redundante pero necesaria: "Entienda que los medios sociales son sociales". La guía recuerda que la publicación en redes sociales toma la forma de una conversación electrónica en la cual se escucha a otros. No se aconseja usar estos medios para dar declaraciones que no admiten respuesta alguna. En el mismo sentido, la guía aconseja preparar una "armadura emocional". Este quinto consejo advierte sobre la necesidad de manejar adecuadamente el desacuerdo, y no tomar personalmente los comentarios, que podrían llegar a ofender la propia sensibilidad. "El anonimato permite la entrada a la incivilidad", advierte el texto.

La guía admite que es necesario usar las herramientas de bloqueo y borrado "si los comentarios cruzan la línea de decencia", aunque aconseja no hacerlo demasiado a menudo. También advierte que puede llegar un momento en que sea saludable retirarse. "No necesita ser prisionero de una red social. Pero no se retire demasiado rápidamente".

"Difunda las partes divertidas del catolicismo", aconseja la guía. Para esto sugiere comentar anécdotas de la vida de los santos que expresan la alegría y el ingenio del seguimiento a Cristo. "Hable de buenos sermones que ha oído, de sus himnos favoritos", añade. "El catolicismo es cálido, lleno de historias, devociones significativas y otras formas terrenales de conducir a la fe".

El documento también recuerda que las redes sociales hoy son instrumentos válidos para mensajes que se solían expresar en otros medios. Un ejemplo de esto es la posibilidad de expresar en un canal virtual las condolencias por el fallecimiento de un allegado. Cuando se maneja adecuadamente, "internet hace más fáciles los gestos humanos".

Finalmente la guía aconseja ser cauteloso, ya que las publicaciones, pese a ser aparentemente efímeras, quedan registradas de forma permanente. Es especialmente recomendado dar un testimonio coherente en internet: "No escriba nada que no le gustaría ver en la portada del periódico". También destaca la importancia de expresar las ideas de forma concreta e impactante, evitando las frases largas y complejas. "Frases (del Evangelio) como "Jesús lloró" y "María guardaba silencio" expresan libros completos", afirma el documento.

La Oficina de Relaciones con los Medios de la USCCB representa a los Obispos norteamericanos ante los medios de comunicación y a dichos medios ante los Obispos. Este departamento se encarga de la preparación y distribución de comunicados y recursos informativos para los periodistas, organizar ruedas de prensa y entrevistas, y es responsable de campañas relevantes de la Conferencia en los espacios públicos de información y opinión.

Fuente: Gaudium Press
 

jueves, 6 de septiembre de 2012

Decreto de Mons. Ruy Rendón sobre la primera etapa del Plan Pastoral en la Diócesis

A TODA LA IGLESIA
QUE PEREGRINA EN LA DIÓCESIS DE MATAMOROS.
¡GRACIA Y PAZ!

Muy queridos hermanos y hermanas:
 
La Diócesis de Matamoros, desde que fue erigida, ha venido acumulando una vasta experiencia pastoral de más de 50 años. Durante este tiempo, grandes evangelizadores, hombres y mujeres, han desgastado su vida llevando, con iniciativa y creatividad, la gracia y la salvación de Jesucristo a todos los pueblos y ciudades de esta región norte del Estado de Tamaulipas; lo han hecho y lo siguen haciendo, con amor, entrega y generosidad. Reconozco su valioso testimonio y, a la vez, les expreso un sincero agradecimiento a todos ellos: obispos y sacerdotes, miembros de la vida consagrada y a los miles de fieles laicos que en todo este tiempo han sido levadura en la masa, sal de la tierra y luz del mundo en esta porción del Pueblo de Dios.
 
Ciertamente estamos viviendo, en estos últimos años, situaciones tremendamente difíciles, tanto en la región fronteriza como también en la rural y en la costeña: maltrato inhumano a migrantes, inseguridad y violencia, secuestros y extorsiones,  desempleo y aumento de los índices de pobreza, injusticias y corrupción. Por otra parte, a nivel mundial, los seres humanos enfrentamos un cambio de época en el que las instituciones, los valores y los criterios que por mucho tiempo permanecieron estables en la sociedad, ahora son cuestionados y, con mucha frecuencia, abandonados.
 
Ante estos grandes desafíos que nos plantea el presente, renovamos, como Iglesia diocesana, nuestra fe en la persona de Jesucristo quien prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin de los tiempos (Cf. Mt 28,20). Confiando en su palabra y con la certeza de contar con la fuerza y la inspiración del Espíritu Santo, habremos de implementar una acción pastoral planificada que contemple todos los ámbitos de la vida humana, buscando orientar con la luz del Evangelio esta realidad compleja, difícil y, a la vez, tan cambiante de la sociedad post moderna de la que formamos parte.
 
El Papa Benedicto XVI en su Carta Apostólica “Porta Fidei” nos está convocando a vivir, precisamente, el Año de la fe. Comenzará el 11 de octubre de 2012 y terminará el 24 de noviembre de 2013, solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo. El Papa en este documento nos deja muy en claro que la fe en Jesucristo es “el camino para poder llegar de modo definitivo a la salvación” (Porta Fidei 3). Es la fe la que debemos fortalecer, profesar, celebrar, vivir y rezar. Fortaleciendo pues, esta virtud teologal, la Iglesia podrá llevar a cabo la nueva evangelización que haga posible la transmisión de la fe cristiana (temática de la próxima Asamblea General del Sínodo de los Obispos).
 
Sin lugar a dudas, “Porta Fidei” ha sido un documento providencial para un servidor que está iniciando su segundo año de ministerio episcopal en esta Iglesia Particular. En efecto, como hombre de fe, veo que el Señor nos propone como fundamento y contenido del trabajo pastoral esta virtud que, a la vez, es un don de Dios.
 
A lo largo de estos meses, en los encuentros que he ido teniendo con los diferentes sectores de nuestra Iglesia diocesana: presbíteros, consagrados y laicos; he visto la necesidad y conveniencia de elaborar un Plan orgánico de Pastoral, tal como el Documento de Aparecida nos lo propone (Cf. Aparecida 169). Plan que responda a la realidad presente que vivimos y que tome en cuenta todos los aspectos sociales y religiosos de nuestros pueblos y ciudades. Evidentemente y en virtud de la naturaleza metodológica de un plan pastoral, hemos de proceder por etapas bien definidas, a saber, etapa de sensibilización, etapa de elaboración, etapa de ejecución y etapa de evaluación. Por estos motivos, por las presentes letras
 
DECRETO
El inicio de la Primera etapa del Plan Pastoral

Esta Primera etapa será de SENSIBILIZACIÓN y tendrá como objetivos:
1. Dar a conocer la necesidad e importancia de tener en la Diócesis un Plan Pastoral.
2. Favorecer un ambiente de oración en toda la Diócesis para pedir a Dios la luz de su Santo Espíritu en la elaboración del Plan Pastoral.
3. Conocer la historia de la pastoral diocesana en estos poco más de cincuenta años.
4. Estudiar el Concilio Vaticano II y sus grandes líneas teológico pastorales.
5. Vivir intensamente el Año de la Fe con sus diversas implicaciones.
6. Realizar algunas acciones asistenciales, de promoción y de liberación, a favor de los grupos y personas más vulnerables.

Para lograr dichos objetivos hemos propuesto un lema que orientará claramente todas las diversas iniciativas que vayamos promoviendo desde esta etapa de sensibilización. El lema es:
DESDE LA FE HACIA EL PLAN PASTORAL

Las acciones que acompañarán e impulsarán esta Primera etapa las agrupamos en cuatro secciones:

1. Sección litúrgica-espiritual:
a. Oración por el Plan Pastoral
b. Esquemas (Formularios) de Celebraciones eucarísticas por el Plan Pastoral
c. Esquemas de Oración de los fieles
d. Esquemas de Horas santas por el Plan Pastoral
e. Celebraciones y actos marianos por el Plan Pastoral
f. Se sugiere, de manera especial, el día jueves, para orar por el Plan Pastoral
g. Aprovechar la Misa de Apertura del Año de la Fe (13 de octubre en la Diócesis de Matamoros) para presentar y ofrecer un símbolo de la fe de nuestro pueblo

2. Sección reflexiva:
a. Promover el estudio y la reflexión del Concilio Vaticano II en los encuentros, reuniones, retiros, asambleas, etc. de todos los sectores del pueblo de Dios
b. Elaboración y reflexión de un libro sobre el proceso histórico pastoral de la Diócesis de Matamoros

3. Sección social:
a. Promoción de cruzadas de caridad a favor de los grupos más vulnerables: migrantes, víctimas de la violencia, adolescentes y jóvenes, etc.
b. Aprovechar la Misa de Apertura del Año de la Fe (13 de octubre en la Diócesis de Matamoros) para presentar y ofrecer un símbolo de la caridad en la Diócesis

4. Sección promocional:
 a. Elaboración y difusión del logo del Plan Pastoral
 b. Composición de un canto con motivo del Plan Pastoral
 c. Elaboración y difusión de lonas sobre el Plan Pastoral
d. Información permanente en los medios acerca de los avances de esta Primera etapa del Plan Pastoral

Así mismo, habremos de aprovechar los eventos diocesanos, en especial: las Asambleas parroquiales y decanales, la Asamblea diocesana de pastoral del mes de noviembre, las reuniones de sacerdotes y diáconos, los encuentros de vida consagrada y de los movimientos y asociaciones laicales, así como también de las diferentes pastorales de la Diócesis; sin olvidar los centros e instituciones de formación y nuestras propias familias. En todos estos espacios se deberá favorecer la sensibilización del Plan Pastoral.
 
Con mi mejor deseo para que, desde esta etapa de sensibilización, todos los que formamos parte de la Diócesis de Matamoros vayamos entrando en sintonía, con un verdadero espíritu de comunión, nos encomendamos a la Santísima Virgen María, Refugio de Pecadores, a quien el pasado 04 de julio consagramos los trabajos del Plan Pastoral, implorando su poderosa intercesión, a fin de asumir intensa y vigorosamente todas las iniciativas que vayan surgiendo en este camino “desde la fe hacia el Plan Pastoral”.

El presente Decreto deberá ser leído y comentado durante las próximas semanas en todas las parroquias, cuasi parroquias, rectorías y demás comunidades eclesiales; entrará en vigor el sábado 13 de octubre, día de la Solemne Apertura del Año de la Fe en nuestra Diócesis de Matamoros.
Dado en la Sede Episcopal de H. Matamoros de Nuestra Señora del Refugio de Pecadores, Tamaulipas, a los 03 días del mes de septiembre de 2012, Año de la Familia, Discípula Misionera.

+Ruy Rendón Leal
Obispo de Matamoros

jueves, 16 de agosto de 2012

Encuentro de Novios en la Diócesis de Matamoros

El Encuentro de Novios es un movimiento católico de crecimiento integral en pareja, que inicia su camino en la experiencia de un Fin de Semana, en la que se tiene la oportunidad de profundizar en tu relación de pareja. Está especialmente confeccionado para los novios próximos a casarse. El siguiente fin de semana será los días 5, 6 y 7 de octubre de 2012.

viernes, 10 de agosto de 2012

El padre Spadaro explica porqué un Ipad no puede reemplazar al Misal en las celebraciones litúrgicas

El P. Antonio Spadaro SJ, miembro del Pontificio Consejo de las Comunicaciones, comentando una decisión de la Conferencia Episcopal de Nueva Zelanda, ha publicado un artículo sobre por qué los distintos dispositivos móviles como Ipad, smartphones y tablets no pueden reemplazar al Misal Romano y los demás libros litúrgicos oficiales impresos en la celebración de la Misa y demás celebraciones litúrgicas.
No nos podemos olvidar que esta cuestión en el fondo es disciplinar, no es dogmática. Y al ser disciplinar, los pastores tienen competencia para regular esta materia.

(ACI) El sacerdote, conocido popularmente como el “ciberteólogo” del Vaticano, comentó en su blog la decisión de la Conferencia Episcopal de Nueva Zelanda de negarse a la petición de varios sacerdotes del país que solicitaron usar estos dispositivos móviles en la las liturgias que presiden.

A través de la edición de julio de la revista italiana ‘Jesús’, y en su blog “CyberTeologia”, el padre Spadaro explica cómo cambia el concepto del libro sagrado en los tiempos del iPad, y considera que gracias a las aplicaciones que permiten rezar la oración del Breviario, o el Misal, como el iBreviary, se puede difundir el uso de los libros litúrgicos en el mundo digital.

El padre Spadaro explica cuál es el desafío que  las pantallas plantean a los “textos sagrados”:

    “En primer lugar, el hecho de que el texto se convierte en un “objeto” fluido: exactamente lo contrario de las “tablas de la ley” o del dicho “scripta manent”. Más aún: el texto litúrgico puede fácilmente desaparecer del soporte para dar paso a un vídeo, al correo electrónico, una página web, otras aplicaciones. El “texto” se separa de la realidad material de la ‘página’, para ‘flotar’ en la pantalla, sin coincidir nunca con ella”.

    En resumen: en los soportes digitales, la “página” ya no es el “icono” pintado en pergamino, como lo fue en la época de las grandes biblias miniadas, sino una “pantalla”; La página se convierte en provisional, el libro en accesorio. En la carta de los obispos de Nueva Zelanda se manifiesta que la Liturgia piensa en la página como en un icono. La página del Evangelio, aunque no esté ahora tan ricamente iluminada como antes, sigue siendo parte integrante de la acción ritual de la comunidad cristiana.


El presbítero explica que “es inimaginable que se lleve en procesión un iPad o una computadora portátil, o que en una liturgia un monitor sea solemnemente incensado y besado”. Así, “la liturgia es el bastión de resistencia de la relación texto-página contra la volatilización del texto desencarnado de una página de tinta; el contexto en el cual la página permanece como el ‘cuerpo’ de un texto”.

“Pensemos en el Concilio de Trento, que abrazó la tecnología de vanguardia de su tiempo, la imprenta, lo que permitió la creación de editiones typicae, ayudando a crear una liturgia verdaderamente “global”, esto es, uniforme en todas las diócesis y parroquias”.

http://infocatolica.com/

jueves, 2 de agosto de 2012

Peregrina Diócesis a Basílica de Guadalupe en México

Redacción

"Desde el cielo una hermosa mañana...la Guadalupana, bajó al Tepeyac" Esta es una frase de un canto que seguramente el Sr. Obispo Rendón Leal y cientos de feligreses entonarán el domingo 5 de agosto del 2012 por la mañana antes de ingresar a la Basílica de N. Sra. de Guadalupe.

Peregrinos de toda la Diócesis acudirán a la peregrinación anual que ésta Diócesis de Matamoros realiza, uniéndose a las hermanas Diócesis del Estado de Tamaulipas, para juntas como signo de unidad compartir la Santa Misa y elevar las oraciones a Dios, por intercesión de la Virgen de Guadalupe, por aquellas necesidades apremiantes, entre las que destacan, orar por la justicia, la paz, la responsabilidad social, la ética en las instituciones y más.

También es oportunidad de dar gracias a Dios por las bendiciones, como el tener sentido de fe, esperanza y caridad mediante las acciones concretas que la Iglesia realiza: catequesis, albergues, comedores para indigentes, fortalecimiento de valores en familia, defensa de los desvalidos, apoyo a la mujer, entre otras acciones.

La oración une, fortalece para el caminar diario, para tejer espacios, ideas y acciones conjuntas en favor de nuestras comunidades. Cada día como un desafío para no rendirse en aquello que puede beneficiar a los demás. Aprender a crecer en un sentido crítico, de propuestas reales y del involucramiento que podamos realizar en favor de nuestra comunidad.

No se puede sólo rezar y ser egoístas, necesitamos trabajar y aprender a comprendernos más y mejor. Colaborar en construir el Reino de Dios implica cargar la cruz, nada es fácil.

Ojalá esta peregrinación avive en los peregrinos un sentido misionero de compartir la fe y la vida en sus parroquias y comunidades, y no se quede en un "paseo de vacaciones a la Villa", sino que vengan inspirados para ser mejores en el día a día. Y quienes no vayamos, seamos solidarios para unirnos en oración y acción, pues la vida es como un instante fugaz, que se necesita vivir con responsabilidad para dejar no sólo huella, sino un granito en la construcción de un mundo mejor.

Sigamos cantando: "Desde el cielo una hermosa mañana...la Guadalupana, bajó al Tepeyac". Y que Dios bendiga nuestro Estado de Tamaulipas.

viernes, 20 de julio de 2012

¿Quiénes serán las ovejas "sin pastor" de nuestros tiempos?

Reflexión de Mons. Ruy Rendón para el domingo 22 de julio.

La experiencia del pueblo de Israel respecto de sus pastores, es decir, de sus guías que velaban por las diversas necesidades de la gente, especialmente de los más pobres, no fue muy grata que digamos. Los pastores, entre ellos, los gobernantes, en vez de favorecer y velar por los débiles, se aprovechaban de su puesto para un beneficio personal o familiar. Hoy la Palabra de Dios nos presenta el tema del pastoreo en Israel: los malos pastores y la promesa de Dios de enviar buenos pastores; Jesús un buen pastor y los apóstoles aprendiendo el arte de pastorear a los israelitas. VER MAS....

martes, 17 de julio de 2012

Festival Internacional del Cine Católico

José Antonio Varela Vidal

Entrevista con Liana Marabini, fundadora y presidenta del evento

El cine de valores tuvo cita en Roma, a través del III Festival Internacional de Cine Católico titulado “Mirabile Dictu” (‘Maravilla para compartir’ en latín), que se tuvo en la primera semana de julio, y que albergó también la primera fecha del Congreso Internacional “Cine y Nueva Evangelización”, a desarrollarse en 10 ciudades del mundo durante los próximos meses.

ZENIT conversó con la señora Liana Marabini, fundadora y presidenta de este reconocido evento, que cuenta con el auspicio de los dicasterios vaticanos de la Cultura y de Promoción de la Nueva Evangelización.

¿Cómo surgió la idea de un Festival de Cine Católico? --L. Marabini: Nace por mi compromiso con la Iglesia. Yo trato, tanto en la vida privada como en mi trabajo, mostrar la belleza y la calidad de la Iglesia. También este festival forma parte de este gran compromiso que nos invita a acercarnos al Señor.

En su opinión, ¿cómo podría ser el cine un vehículo para transmitir la belleza de la Iglesia? --L. Marabini: Es un medio muy accesible a todas las personas, independientemente del nivel cultural, la nacionalidad o de la edad. Y el cine tiene esta característica de la accesibilidad, haciendo de este medio de comunicación un medio ideal para transmitir estilos de vida, personalidades y acciones positivas, sobretodo palabras positivas, por lo que también puede transmitir la palabra de Dios.

¿Cómo evalúa las películas de las dos primeras ediciones del Festival? --L. Marabini: Sean las películas que han ganado, o las que no ganaron y que llegaron hasta la final, han encontrado distribución, programación en la televisión y han sido acogidas en las salas cinematográficas. De este modo, se han conocido por un público amplio, lo que para nosotros es una cosa maravillosa, una satisfacción enorme.

¿Cómo participan los directores y productores? --L. Marabini: La inscripción se hace desde la página web. Este año hemos recibido más de mil películas y hemos trabajado ocho meses solo para hacer la preselección de las mismas. Luego, hubo un segundo visionado a cargo de una segunda comisión que eligió tres películas por categoría, las cuales serán vistas por el jurado en la próxima semana para elegir la ganadora.

¿Cuáles son los valores que los productores tendrían que presentar hoy? --L. Marabini: La característica que yo busco en una película es aquella que nos queda en la memoria. Si usted ha visto una película y sale de la sala y ya no piensa en esa película, entonces esta ha fracasado en su papel. En cambio, si usted sale de allí y sigue pensando en la película y al día siguiente se acuerda de un detalle o una frase de la película, entonces ésta ha alcanzado su finalidad: que es dejar una huella en la mente, en el cuerpo y en el espíritu.

En el Festival habrá un Congreso Internacional por primera vez, ¿verdad? --L. Marabini: Lo he creado este año, pensando en el Año de la Fe, porque descubro que el cine, como medio de evangelización, es un instrumento muy poderoso con una gran fuerza. El Congreso llegará hasta diez ciudades del mundo; estará por ejemplo en Barcelona, y en América del Sur será en Río de Janeiro, al mismo tiempo de la Jornada Mundial de la Juventud en 2013.

¿Habrá alguna otra novedad en el Festival de este año? --L. Marabini: Sí, la noticia es que al inicio del Festival, comenzará el Congreso y luego habrá una proyección de estreno en Italia de la película "Una mujer llamada María". Al final, recogeremos el curriculum vitae de quienes quieran dejarlo, y estas personas serán invitadas a participar activamente --ya sea como actores o en pequeños papeles--, en mi próxima película sobre la batalla de Lepanto, que contará esta gran victoria para la libertad y que fue posible gracias a la fe que unió a las personas.

Usted que sabe tanto de cine, le pedimos una sugerencia para elegir una buena película… --L. Marabini: Son muchas y es muy difícil decir lo que me gusta a mí. Aún así, recomiendo aquellas películas que nos presenten personajes a los cuales nos gustaría imitar; y esto porque hoy el cine muestra personajes negativos con los que los jóvenes se identifican, ya que son presentados como personajes heroicos. En su lugar, yo les recomiendo especialmente a los padres de familia, a llevar a sus hijos a ver películas con héroes que sean admirables, que sean héroes a los que se quisiera imitar… Finalmente, sugiero que se vaya a ver una película que te pueda inspirar, que te ayude en la vida.


Más información: www.mirabiledictu-icff.com

lunes, 2 de julio de 2012

Primer aniversario luctuoso del P. Marco Durán

Redacción

A un año de la trágica forma, con que el Padre Durán y otras personas que caminaban por la calle ese 2 de julio de 2011 dejaran este mundo para ir a la Casa del Padre, compartimos unas palabras del P. Cerra Luna, que en su momento ayudaron a ver este acontecimiento desde una perspectiva de fe y que tituló: "Reflexiones en torno a la muerte del Padre Marco".

Quedaron preguntas sin respuesta... y en un año se han incrementado las muertes de muchos más, como fruto del odio, la corrupción, impunidad, injusticia y más...

Sigamos en el esfuerzo de sembrar en nuestras familias, instituciones, grupos, niños, parroquias, valores de vida, valores del evangelio que Cristo nos ofrece en su Palabra, valores que aterrizen en la vivencia de una Iglesia y sociedad comprometida con su contexto mediante el trabajo, la tolerancia, el respeto, la legalidad, el orden, la libertad de expresión, de información y opinión responsables.

Quien siembra, no siempre verá los frutos.

Que Dios bendiga nuestras ciudades.