Ir al contenido principal

Medjugorje, ¿verdad o mentira de las apariciones marianas?

Jorge Enrique Mújica, LC

Con ocasión del 30 aniversario de las supuestas apariciones de Medjugorje, ofrezco este texto de análisis que fue originalmente publicado en la revista Misión.

El miércoles 17 de marzo de 2010 el Papa constituyó una Comisión Internacional para la investigación sobre las supuestas apariciones marianas de Medjugorje, en la diócesis de Mostar-Duvno, en Bosnia. Según se afirma, a partir de 1981 seis niños (hoy ya adultos) comenzaron a ver a la Virgen María, de la que han recibido secretos y mensajes.

A esta nueva Comisión, dependiente ahora exclusivamente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, le preceden tres Comisiones Eclesiásticas que investigaron los hechos (1982-1984; 1984-1986; 1987-1990). La tercera comisión aportó la declaración, hecha pública por la entonces Conferencia Episcopal de Yugoslavia, el 10 de abril de 1991. En ella se afirma que «no puede afirmarse que se esté tratando de apariciones sobrenaturales y revelaciones».

Al presente, miles de personas acuden a Medjuogorje constatándose un ardiente fervor mariano, un numeroso cultivo de los sacramentos, especialmente de la confesión, y no pocas conversiones. La afluencia de fieles ha precisado la necesidad de atenderlos pastoralmente.

¿Qué aportan las apariciones marianas a la fe de los católicos y qué importancia tienen? ¿Son dogmas de fe? ¿Cuál es el proceso que ordinariamente se siguen para confirmar su autenticidad?

La doctrina de la Iglesia distingue entre «revelación pública» y «revelación privada». La primera designa la acción reveladora de Dios destinada a toda la humanidad, que ha encontrado su expresión literaria en las dos partes de la Biblia; esa revelación vale para todos los tiempos y para todos los hombres: está completa y cerrada tras la muerte del último de los apóstoles. La segunda se refiere a visiones y revelaciones que tienen lugar una vez terminado el Nuevo Testamento. Su función no es la de «completar» la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en cierta época de la historia. La «revelación pública» exige nuestra fe para salvarnos y, por eso, se convierte en dogma. La «revelación privada» es una ayuda para comprender y vivir mejor el Evangelio en el momento presente. Como ayuda, no es obligatorio hacer uso de la misma ni se puede imponer. En este sentido deben entenderse las aportaciones de las apariciones marianas.

En las apariciones aprobadas, ¿qué ha pedido la Virgen María para que vivamos mejor el Evangelio? Los denominadores comunes son las llamadas a la conversión, a la vivencia de la caridad, al aumento de las obras de misericordia; la exhortación a una vida caracterizada por el seguimiento de Cristo a través del aumento de la práctica sacramental o el rezo del Rosario.

Toda «revelación privada» está sujeta al examen y juicio de la Iglesia. La antropología teológica distingue tres posibles tipo de percepción: 1) la visión externa corpórea, 2) la percepción interior y 3) la visión espiritual. El lenguaje que los videntes usan para describir lo percibido es simbólico, no fotográfico. Expresan «lo visto» de acuerdo a sus propias capacidades. La interpretación de las visiones corresponde a la Iglesia.

La milenaria experiencia de la Iglesia ha recomendado la prudencia respecto al tema de las apariciones. Ésta debe primero investigar y ver si lo sucedido está de acuerdo con toda la verdad de la fe custodiada y promovida por su Magisterio, así como denunciar los errores y prevenir abusos.

Las peregrinaciones oficiales a Medjugorje, entendidas como un lugar de apariciones auténticas, no pueden ser organizadas a nivel parroquial o diocesano. Sin embargo, mientras no se declara la certeza de que los hechos no sean de carácter sobrenatural, se puede permitir la afluencia de fieles a los lugares pero no en calidad de peregrinaciones, que precisarían reconocimiento.

En principio, corresponde al obispo del lugar investigar los hechos y tomar las oportunas medidas para declarar o no su autenticidad. Puede remitir un caso a la Congregación para la Doctrina de la Fe si es necesario. En el análisis de una supuesta aparición se toma en cuenta: 1) la persona del vidente, 2) el contenido, 3) su naturaleza, 4) la finalidad. Un criterio decisivo importante en la verificación son los milagros.

Tras un análisis competente, una «aparición» puede entrar dentro de las siguientes categorías: dudosas, falsas, falsas y fraudulentas y aprobadas por la Iglesia. Si es la segunda o la tercera, el obispo debe tomar disposiciones para que no se permita el culto público. La aprobación eclesiástica de una aparición no garantiza la autenticidad de todas las palabras de los videntes.

Apariciones Marianas Autorizadas por la Iglesia

Nombre/Lugar/Vidente

El Pilar, España, Santiago apóstol
El Rosario, Santo Domingo de Guzmán
Virgen del Carmen, San Simón Stock
Virgen de Guadalupe, México, San Juan Diego
Laus, Francia, Benoite Rencurel
Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, Francia, Santa Catalina Laboure
La Salette, Francia, Melanie C. y Maximin G.
Lourdes, Francia, Santa Bernardita Soubirous
Fátima, Portugal, sor Lucía y los beatos Jacinta y Francisco Marto

Comentarios

Entradas populares de este blog

Funciones del coro en la Misa

Sem. Francisco Javier Fernández Jasso Hay que reconocer que el impulso dado por el Concilio Vaticano II (1965) a la liturgia, ha sido tal que especialmente, el canto del pueblo se ha hecho más participativo en las celebraciones. Se recordará que antes del Concilio las misas eran de espaldas al pueblo, por ejemplo; después del Concilio son ahora con participación del pueblo y frente al pueblo; antes del Concilio, en las Misas sólo era exclusivo el uso del canto gregoriano, después del Concilio, no queda en desuso el canto gregoriano, pero se permite el uso del canto religioso popular o piadoso. Dentro de la liturgia, el coro es un elemento importante y tiene una participación especial, ya que le corresponde enriquecer el canto del pueblo, crear espacios de silencio que ayuden a la contemplación, dar un tinte propio a las Misas y celebraciones dentro de todo el año litúrgico y animar el canto de la asamblea congregada. Hablemos un poco más de cada una de estas funciones. Primero, el cor

Bicentenario del primer Templo que se construye en la Ciudad de Reynosa

Nuestra Señora de Guadalupe 1810-2010 Pbro. Víctor D. Ramos Peña Vicario parroquial El culto a la Santísima Virgen de Guadalupe en Reynosa Tamaulipas En el año de 1748 nace el culto a la Virgen de Guadalupe en un 12 de Diciembre en el Nuevo Reino de León y en la colonia del Nuevo Santander, más   tarde patrona del Nuevo Santander y de la Villa de Reynosa. Años después, en 1810 Don Ignacio Chapa se casó con Doña Isabel Treviño Guzmán, vivían en la Casa Chapeña, contigua a la iglesia. A la hora en que se iniciaron las excavaciones para la construcción de la nueva iglesia, el Padre Castellanos , buscó descendientes de esas familias para que recibieran y se encargaran de los restos áridos de sus ancestros que se encontraban sepultados en el atrio de la antigua Iglesia. También pudieron estar sepultados allí el Padre Juan José Cárdenas , quien inició la construcción del templo en 1810 y el Padre Lorenzo Treviño quien terminó la obra en 1935 bajo la advocación de Ntra. Sra. de Guadalupe

Conoce nuestra Diócesis: los decanatos

Decanatos         El decanato, en cuanto agrupación de varias Parroquias cercanas por sus límites geográficos o por su finalidad pastoral específica, se concibe como un ámbito pastoral, para el trabajo conjunto. Zona Matamoros, comprende el Municipio de Matamoros, Tamaulipas Decanato Nuestra Señora del Refugio Parroquia Nuestra Señora del Refugio (Catedral) Parroquia Sagrada Familia Parroquia Sagrado Corazón de Jesús Parroquia Cristo Rey Parroquia San Francisco de Asís Parroquia Nuestra Señora de San Juan Decanato Nuestra Señora de Fátima Parroquia Nuestra Señora de Fátima Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro Parroquia San José Obrero Parroquia San Roberto Belarmino Cuasiparroquia Medalla Milagrosa y San Agustín Rectoría Cristo Rey (Santa Adelaida) Decanato Nuestra Señora de Guadalupe Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe Parroquia Nuestra Señora de Lourdes Parroquia de la Santísima Trinidad Parroquia San Martín de Porres Cuasiparroquia Santa  María Re